Si tienes un hogar moderno y equipado, lo mejor es sacarle el máximo provecho. Si es así, posiblemente eres la persona que siempre organiza y pone su casa para hacer las reuniones con amigos o familia. Sin embargo, cuando actúas de anfitrión puedes involucrarte en situaciones incómodas. Justo cuando piensas que todo está perfecto, olvidas algunos detalles. ¿Te preguntas si has hecho algo mal? En las siguientes situaciones te presentamos los errores más comunes de un anfitrión.

El significado de mi casa es tu casa

Desde pequeños nos han enseñado que al tener invitados en casa hay que decirles: mi casa es tu casa. En otras palabras, significa que se sientan cómodos en el lugar. Sin embargo, aunque se diga, no significa que en realidad sea así. No esperes que tus invitados se levanten a tomar bebidas del refrigerador o comida en la despensa. Un buen anfitrión comienza ofreciendo bebidas y aperitivos a sus invitados.

La presentación incómoda

Si estás celebrando una ocasión especial, puedes invitar a personas de distintos círculos sociales. En cuanto lleguen, aún tienes que preparar algunas cosas, por lo que los disculpas unos momentos y tus invitados, que no se conocen entre sí, se quedan solos. Esto puede hacerlos sentir incómodos. Para que esto no ocurra, rompe el hielo al presentarlos.

¡Un laberinto en mi departamento!

Mover los muebles para colocar mesas a veces resulta un laberinto por el que es difícil e incómodo pasar. Para evitarlo, procura que los aperitivos no estorben el camino de las puertas o en el paso que van a estar ocupando constantemente tus invitados.

El espacio caluroso

La temperatura de tu casa es perfecta cuando sólo está tu familia, por lo que nunca pasa este factor por tu mente. Pero entre más personas lleguen, más calor se empezará a sentir. El anfitrión debe estar atento y manejar una temperatura agradable para los demás.  

Yo puedo solo

Limpiar el hogar, preparar la música, comprar o hacer comida y dejar todo listo en casa es lo que cualquier anfitrión desea, pero, tener invitados es a veces muy cansado. No te sientas mal por pedir ayuda, ya sea a tu amigo de mayor confianza, pareja o hijos. Uno de los errores más grandes cuando se es anfitrión es no disfrutar de su reunión por estar preocupándose de todo.  

Pasa de ser un anfitrión terrible, a uno extraordinario con estos consejos. Siéntete de maravilla al mostrar tu increíble hogar a los demás y disfrutar de las mejores reuniones.

 

 

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