“Mi primer departamento”.

Había llegado la hora, era momento de independizarme y empezar mi propio camino. Tenía muchas opciones, irme a vivir con compañeros de cuarto o enfrentarme a la idea de que eso no me dejaría un futuro estable. Debía tener algo que fuera mío.

Desde que empecé mi vida laboral comencé a guardar cada centavo porque sabía que este día se llegaría.  Tenía miedo y dudas pero la decisión estaba tomada: compraría mi propio departamento.

He decidido escribir este artículo y compartir con ustedes la increíble experiencia que viví durante todo el proceso.

Preparándome para comprar mi departamento

Primero que nada tuve que investigar y conseguir que se me aprobara un préstamo. Al recibir la notificación de pre-aprobación sabía que  estaba un paso más cerca de obtener una hipoteca real, la cual me dio poder de negociación al lidiar con los negociadores inmobiliarios.

Después investigué la zona ideal en donde quería vivir. Para esto realicé una lista de los pros y contras de todas mis opciones. Tomé en cuenta los patrones de tráfico, la cercanía a áreas de entretenimiento, la distancia a mi trabajo, etc.

El siguiente paso fue visitar aquellos departamentos que me llamaban la atención. Anoté todo, tanto sus ventajas como desventajas, para así recordar lo que me gustaba y lo que no.

Compré mi departamento.

El primer paso fue elegir el departamento que más se acomodaba a mis necesidades y realicé una oferta. Después me di a la tarea de revisar las contraofertas y finalmente ¡firmé el contrato!

Con gusto puedo decirles que ha sido de las mejores decisiones que tomado en toda mi vida.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *